El Evangelio árabe de la infancia se gana su espacio en la temporada con lo que todos esperaban: ¡imágenes de desnudos! Además de eso tenemos pañales mágicos, bebés sin iluminación led (¡buu!), temblores, brujas y un mulo. Este es, sin lugar a dudas, uno de los evangelios más memorables, extraños y divertidos de la infancia de Jesús.