Por un par de semanas en el invierno de 1915, un oso que no logró hibernar aterrorizó a la pequeña aldea de Sankebetsu, en Hokkaido, y se devoró a varias personas. Este es, quizá, el caso de ataques de oso más brutal y con más víctimas de todos los tiempos, y les garantizo que el relato es digno de su propia película. Pasen a escuchar, si "osan" :P