Tras cerrar con el Evangelio árabe de la infancia hablamos de mi texto gnóstico favorito, el Evangelio del apóstol Tomás, un escrito griego, traducido al copto, que habla sobre un Cristo adulto, humanista, muy distinto de su contraparte bíblica. Este Jesús cree en el autoconocimiento y en la satisfacción en vida por en encima del sacrificio y la pobreza; eso sí, no cree en la iglesia o en el cielo.