Mono y Nezha combaten como bestias de cuatro brazos. Mono recibe un nuevo puesto del cielo y hace un caos. Los dioses se hartan de él y buscan la manera de ponerlo en su lugar con ayuda del mismísimo Laotse y de Gunayin, la diosa de la compasión, quien resulta ser muy buena para la guerra. ¿Pordrán los dioses por fin ponerle un alto a los berrinches del rey simio?