
2982. Ciclo métricas y analítica: Tiempo medio de página y sesión
Marketing Online
Fija el objetivo y compáralo con Analytics
Joan propone definir el tiempo objetivo por página y comparar con Analytics para diagnosticar si falta información.
Hoy hablamos del tiempo medio de página y sesión. Cómo saber cuál es el óptimo, cómo mejorarlo, y qué deberíamos tener en cuenta al analizarlo.
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Ahora sí, vamos al lío. Hoy vamos a hablar de dos métricas que siempre van de la mano y que suelen generar bastante confusión: el tiempo medio en página y la duración media de la sesión. Son métricas clásicas, muy conocidas, pero también muy mal interpretadas si no se entienden bien.
Cuando hablamos de tiempo medio en página, nos referimos al tiempo que una persona pasa en una URL concreta de nuestra web. No en toda la web, sino en una página específica. Por ejemplo, alguien entra en la home, se queda unos segundos, luego hace clic en un producto, después mira el carrito, pasa por el checkout… Todo ese tiempo se reparte entre páginas distintas. Cada una tiene su propio tiempo medio.
En cambio, la duración media de la sesión es el tiempo total de la visita. Desde que alguien entra en la web hasta que se va, ya sea porque cierra el navegador, cambia de pestaña o se va a otra web. Es decir, la sesión es el conjunto de todas esas páginas vistas durante una misma visita.
Es importante tener clara esta diferencia, porque muchas veces se habla del tiempo en página cuando en realidad se está pensando en el tiempo total de la visita.
Aquí aparece un problema clásico que ya comentamos al hablar de la tasa de rebote: la última interacción. Analytics (y herramientas similares) solo puede medir el tiempo entre acciones. Cuando alguien hace clic y pasa de una página a otra, sabemos cuánto tiempo ha estado en la primera. Pero la última página de la sesión suele contar como cero, porque no hay un “clic de me voy”. Simplemente la persona se va… y no sabemos cuándo.
Esto provoca que tanto el tiempo medio en página como la duración media de la sesión estén siempre un poco sesgados. Y por eso mismo no existen valores universales del tipo "menos de X es malo" o "más de Y es bueno". Todo depende.
¿Depende de qué? Del tipo de web, del tipo de página y, sobre todo, del objetivo que tenga esa página.
No es lo mismo una landing que una home, un e-commerce, un blog, una página de contacto o una revista digital. En una revista, por ejemplo, el tiempo en página suele ser clave. De hecho, por eso muchas publicaciones dividen los artículos largos en varias páginas: no solo para mostrar más publicidad, sino también para poder medir si realmente se ha leído el contenido, ya que cada clic les da información.
En cambio, en una página de contacto, un tiempo bajo puede ser una buena señal. La persona entra, escribe y envía el formulario. Objetivo cumplido. En una página de ventas impulsiva, estar 30 minutos puede ser una mala noticia, porque significa que algo no está claro y la persona se enfría.
Por eso, en lugar de buscar baremos genéricos, os propongo otra cosa: definir vuestro propio tiempo óptimo.
Haced una simulación real. Entrad en vuestra web como si fuerais un usuario nuevo. Leed el contenido con calma normal, sin ir en diagonal, pero sin forzar la lentitud. Mirad el titular, el texto, haced clic donde tocaría, llegad hasta la conversión (que no tiene por qué ser una compra: puede ser un lead, un contacto o una suscripción). Y cronometradlo.
Ese tiempo es vuestro objetivo razonable. Luego podéis pedirle a otras personas que hagan lo mismo: vuestra pareja, vuestros hijos, vuestros padres, alguien que no conozca el proyecto. Con 5 o 10 pruebas ya tendréis un baremo bastante realista.
A partir de ahí, sí: vais a Analytics y comparáis. ¿La gente se queda más tiempo del que debería? ¿Menos? ¿Dónde se va? ¿En qué página se atasca?
Y aquí es donde entran los eventos. El tiempo por sí solo dice poco si no lo acompañamos de contexto. Podemos medir scroll, clics, reproducciones de vídeo, disparadores de modales o pop-ups… Todo eso nos ayuda a entender qué está pasando de verdad.
Por ejemplo, saber si alguien ha llegado al 50 % del scroll, si ha hecho clic en un vídeo, si ha visto más de X segundos, o si se ha activado un pop-up tras 30 segundos en página. Todo eso aporta información y, de paso, ayuda a reducir rebotes artificiales.
Con todo esto, queda claro que sesiones cortas no siempre son malas, y sesiones largas no siempre son buenas. Lo importante es si ese tiempo encaja con el objetivo de la página.
Más adelante lo ligaremos con la métrica reina: la tasa de conversión. Ahí es donde veremos realmente qué intervalos de tiempo convierten mejor y qué hacer en consecuencia: añadir información, simplificar páginas, acelerar decisiones o justo lo contrario.
De momento, os dejo deberes sencillos: mirad vuestros tiempos, pensad si tienen sentido y analizad la tendencia. Comparad con meses o años anteriores y preguntaros qué ha cambiado. :)
Muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Felices fiestas!


